martes, 5 de octubre de 2010

CUENTA LA HISTORIA: "LA PALABRA DE UN PADRE SE RESPETA".


En la década de los 80, ya Jaime Bravo era un futbolista conocido en el Distrito de Coayllo por su identificación con la camiseta Uquirana del Sport Arica, sin embargo en Quisque surgió Don Florián Yactayo, quien era conocido como un próspero empresario de electrodomésticos quien asumió las riendas de un Club Quisqueño y el popular “Jaimito” estaba en sus planes para el poderoso equipo que esperaba armar para el tradicional Campeonato de 28 de Julio.

Se dice que Don Florián ya había arreglado de palabra con el referido jugador, hasta un “electrodoméstico” se habría hecho entrega al popular futbolista como adelanto. Sin embargo no todo estaba dicho, el Sport Arica aún no se había pronunciado a pelear por el notable jugador que militaba en el Walter Ormeño de Cañete.

La Comisión que había ido a reclutar y confirmar a los jugadores residentes en Asia que se identificaban con el Club, tuvieron el gran problema de encontrarse en tal situación con un futbolista tan emblemático y de reconocida trayectoria, era un golpe duro de asimilar para la Directiva que no tenía ello en sus planes. Jaime Bravo salió a confirmar a los dirigentes la decisión tomada sobre la nueva camiseta a defender.

El Dr. Odilón Caycho, presidente de aquella Directiva, tuvo a bien reunirse en uno de los bares de Asia con gente representativa del futbol de la zona y trató de encontrar una manera de conversar con “Jaimito” y convencerlo a revertir su decisión. Gaseosas van, gaseosas vienen, cervezas van, cervezas vienen y por suerte apareció Don Domingo Bravo (padre del referido jugador). Don Odilón muy atento lo invita a sentarse y el Sr. Bravo responde: “Hace 2 años que no bebo, pero por tratarse de ud. está bien” (entre ellos se dice que había una relación de respeto y amistad mutua). Cervezas van, cervezas vienen y el Dr. Caycho se atreve a comentar la situación al Sr. Bravo a lo que este responde: “Yo doy mi palabra que Jaime viste los colores del Arica de Uquira por los amigos que tengo allí, porque es un Club hermano con Las Palmas de Asia y por usted, por el aprecio que le tengo” y envía a uno de los jóvenes presentes a traer a Jaimito y al llegar este le dice: “Yo soy tu padre y te ordeno que juegues por el Arica, si tienes que devolver algo hazlo, mi palabra y honor no están en discusión”.

Aquel 28 de julio Jaime Bravo llevó en su brazo izquierdo la cinta de Capitán del Club Ariqueño y Don Florián no tuvo mas remedio que aceptarlo. No cabe duda que “la palabra de un padre se respeta”.


Mister Bryce.

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